Metro de Madrid está destruyendo los accesos históricos de la línea 1: urge parar la pérdida del patrimonio histórico común

Por @scooterb0y

Las bocas de metro de Madrid son elementos icónicos de la identidad de nuestra ciudad. Tal vez pasen más desapercibidas o se hayan publicitado menos que las famosas del Métropolitain parisino, pero tienen exactamente el mismo valor histórico y cultural para nuestra ciudad que aquellas tienen para París.

Recienteme se ha sabido que Metro de Madrid plena reconstruir el templete de Antonio Palacios que daba acceso a la estación de Gran Vía de la Red de San Luis. Nos dan una de cal y una de arena. Foto tomada entre 1926 y 1930. Archivo Memoria de Madrid

Tristemente, estos días estamos presenciando, ante el silencio de Metro de Madrid y ante la aparente indiferencia de todas las instituciones y partidos políticos a los que llevo una semana apelando por Twitter, la destrucción, uno a uno, de los ejemplares que quedan de esos accesos, de manos de Metro de Madrid, la empresa pública que debería velar por su protección. Metro de Madrid ha decidido sustituir las piezas originales por réplicas toscas sin ningún valor, torpemente ejecutadas, que no conservan los primitivos detalles y que definitivamente NO son las piezas históricas originales sino burdas caricaturas.

Las imágenes del antés y el después hablan por sí solas.

Boca de Metro en línea 1 en Bravo Murillo siguiendo el diseño original. Foto de @scooterb0y
Boca de Metro en línea 1 en Bravo Murillo siguiendo el diseño original. Foto de @scooterb0y
Tras la sustición de la barandilla. Foto de @scooterb0y
Tras sustición de la barandilla. Foto de @scooterb0y

 

-Una lenta e inexorable destrucción que plantea dos dudas:

¿Tiene Metro de Madrid planificado acabar con todos los accesos históricos originales para sustituirlos por esa burda caricatura? Y lo que es más grave: ¿qué está haciendo Metro de Madrid con las piezas históricas de cerrajería una vez extraídas de su ubicación original?

La segunda pregunta ha sido ya formulada, y reiteradamente, a Metro de Madrid,su silencio preocupa, y nos hace pensar en dos posibilidades a cuál más indignante: o bien están siendo vendidas al peso como chatarra, o bien alguien más listo está negociando con ellas para su lucro personal o para adornar su jardín privado. Hay una tercera opción, claro, que es que estén siendo custodiadas por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, para ser convenientemente restauradas y expuestas en museos de su competencia. Pero hasta que cualquiera de las instituciones responsables no se pronuncie, esa última opción es mera especulación.

Una de las bocas de la estación de Tetuán durante los trabajos de sustitución de las barandillas. Como se observa en la foto, ya habían quitado la barandilla anterior. Foto de @scooterboy


Durante el mes de julio han sido destruidos concretamente dos accesos: las dos bocas de metro de Tetuán, estación construida en 1929. Actualmente, mientras lees estas líneas, Metro de Madrid se ensaña con los accesos de Valdeacederas, que si bien en este caso se hicieron en los años 60, sin duda el taller que lo realizó conservaba el oficio y dignidad adecuada para el cometido, porque son de muy buena factura.

Trabajos de sustituci´no de las barandillas de Metro durante el mes de julio. Foto @scooterboy

Trato de ponerme en la cabeza del responsable de Metro que haya decidido esta lenta y sistemática destrucción de patrimonio histórico. ¿Por qué variar el diseño original? Mis sospechas se confirman al ver este alzado preliminar de Antonio Palacios, publicado en el catálogo de la exposición que hace ya unos años ayudó a poner en valor a este gran arquitecto, responsable de buena parte de la imagen del Madrid que hoy conocemos.

Diseño para las barandillas de Metro de Antonio Palacios.

Este es el diseño de Antonio Palacios que ha “justificado” algunos de los cambios de diseño en las réplicas. El resto de cambios provienen simplemente de la extrema torpeza del taller al que se le ha encargado.
Fijémonos en uno de los elementos más vistosos de las diferencias de diseño, que son los elementos que abrazan el peto de granito. En las bocas de metro eliminadas, esas piezas acaban con un doble roblón (no uno solo) y una graciosa curva de clara influencia modernista.


En cambio, en el dibujo de Palacios ese elemento no está, hay un solo roblón, el elemento es más corto y acaba sin más detalle ¿Significa eso que ese diseño es más “puro” de Antonio Palacios que las bocas de Metro que llevan hasta 90 años en las calles de Madrid? ¿Justificaría eso su sustitución por réplicas actuales “más fieles al original”?

La respuesta es un rotundo NO. De ninguna de las maneras. Es sabido que los arquitectos históricamente participaban muy activamente en la ejecución de sus diseños, y siendo Antonio Palacios el responsable de su fabricación y posterior instalación, solo cabe una respuesta: el diseño definitivo de Palacios es el ejecutado, siendo el alzado que ilustra este post una mera fase de diseño intermedia, superada por la definitiva.

La estación de Metro de Bilbao se construyó en 1919


En cualquier caso, nos encontraríamos ante un falso debate: incluso en el supuesto (claramente erróneo) de que ese alzado fuese el diseño que realmente quería Antonio Palacios, las piezas históricas que han vivido el paso de las décadas y han acompañado a la identidad cultural de nuestra ciudad, son las que hoy día se están retirando. Los originales son simple y llanamente patrimonio de todos que está siendo destruido y podría existir la sospecha de que además está siendo expoliado.

Palos de Moguer se construyó en 1949, fiel al diseño original

Ni Metro, ni la Comunidad de Madrid han contestado a las sencillas preguntas que planteaba al inicio de este post. Tampoco el Ayuntamiento, dado, que el destrozo se está produciendo hoy día en el distrito de Tetuán. La Junta Municipal de Distrito correspondiente no ha mostrado el menor interés ni reaccionado de ninguna manera. Cierto es que esto no competencia municipal, pero es algo que claramente afecta al patrimonio de Tetuán y de Madrid y se les supone una labor para proteger los intereses de su distrito y su ciudad.

Alonso Martínez, construida en 1944

Se da el agravante irónico que la destrucción se está produciendo en la mismísima calle de la Junta de Distrito, Bravo Murillo, a menos de 5 minutos andando de donde trabajan nuestros representantes de todos los grupos políticos.

El patrimonio histórico solo importa a los partidos cuando es arma arrojadiza entre uno u otro color, y la triste conclusión a la que llego es que realmente no les importa en absoluto, porque piensan que su destrucción no les quita votos. Pero lo único importante en este caso es conseguir que, sea quien sea, se haga responsable desde las instituciones de tratar de salvar, si estamos a tiempo, las piezas retiradas. También de lograr un firme compromiso para que las futuras actuaciones de Metro de Madrid sobre piezas históricas sean para restaurarlas con criterios serios y contrastados, no para sustituirlas por elementos que, por su tosquedad, parecen simple y llanamente muebles de jardín de una cadena comercial de decoración del hogar.

 

Hubo un tiempo en el que el Metro de Madrid era ornamental, así era el vestíbulo de la estación de Sol. Diseño de Antonio Palacios. Fuente: Memoria de Madrid

 


NOTA: el autor de este blog, el sereno ha querido hacerse eco de esta denuncia ciudadana. @scooterb0y, autor del texto, es un ciudadano preocupado y comprometido con el patrimino histórico de la ciudad que lleva una semana denunciando vía redes sociales el destrozo de las bocas de metro. Este blog, le ha servido de canal para difundir su preocupación.

 

 

 

Sin más, se despide atentamente

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