El 3 de enero de 1924 en Gran Vía nº32, que por aquel entonces se llamaba Avenida Pi i Margall abrían sus puertas los Almacenes Madrid-París, los primeros que  se creaban en la ciudad a imitación de los almacenes franceses (Galerías Lafayette).

Almacenes Madrid-París (Archivo RUIZ VERNACCI)

Fundados con capital francés, su aparición en la Villa y Corte no paso desapercibida y a su inaguración asistió el rey Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia de Battenberg.

Los reyes en los Almacenes Madrid-París . Fotografía extraída de la revista Mundo Gráfico del 9 de enero de 1924. Fuente: Memoria de Madrid

El proyecto arquitectónico de estos almacenes venía de Francia, pero sería el arquitecto Teodoro Anasagasti, autor también del desaparecido Real Cinema de la Plaza de Isabel II o del Teatro Pavón, quién adapte el proyecto a la realidad madrileña y lo firme.

Sobre ello escribiría MUNDO GRÁFICO lo siguiente: «admirable establecimiento instalado en el segundo trozo de la Gran Vía, que da una nota de suntuosidad al comercio madrileño»

Se van a construir con hormigón armado, y van a contar con ascensores, con un gran hall, una suntuosa escalinata y para su interior se emplearían buenos materiales como por ejemplo el mármol.

En esta fotografía tomada entre 1920 y 1925 se aprecíía la fachada de los almacenes y las dos torrecillas donde estaban los depositos de agua. Fototipia Hauser y Menet. Fuente: Memoria de Madrid

Además contaba con un patio de luces octogonal al que le entraba la luz a través de una cúpula de 30 metros de diámetro y donde se situaban los puntos de venta.

Ya estos grandes almacenes tenían un sistema de prevención de incendios y es que contaba con dos torrecillas de artísticas columnas, que es como las describe la prensa,  en las equinas donde se alojaron depósitos de agua que se conectaban con 72 bocas de riego.

Contrucción del edificio de los Almacenes Madrid-París. Fuente; Memoria de Madrid

Se conservan fotografías de su interior y también de su construcción. Además en alguna de las fotos se aprecian muy bien los rótulos ‘Grandes Almacenes Madrid-París’ y se han perdido los medallones que se aprecian en las fotos con las letras M y P, de Madrid-París.

Interior de los Almacenes Madrid-París

¿Qué podía comprarse en estos almacenes?
Contaba con una plantilla de 400 empleados y se podía comprar desde artículos de menaje del hogar, a tejidos, joyas, cosméticos, juguetes, zapatos, perfumes, objetos de papelería o incluso llegaron a tener productos de alimentación.

Contaban además los Almacenes Madrid-París con un elegante salón de té, con capacidad de 600 personas.

Daños de artillería sufridos durante la Guerra Civil en el edificio. Foto Atienza, Archivo Rojo

El cierre de los almacenes Madrid-París

Aunque fueron muy populares y vendían, pronto tuvieron que encontrar fórmulas para subsistir, alquilaron espacios a Radio Madrid que instaló una antena en la azotea y finalmente cierran en el verano de 1933. 

Tras esto se  hizo una reforma en el edificio 1934, se incrementaron las plantas, se eliminaron dos cupulas que lo flanqueaban y se colocó la estatua del Ave Fénix que aún hoy en día puede verse en la azotea.

Cine Madrid-París. Fuente: Memoria de Madrid

Al ser un edifio tan grande encontró varios usos: además de estar como ya he dicho Radio Madrid, parte pasaría a ser el cinematógrafo Madrid-París que luego en mayo de 1939 se cambiaría el nombre a Imperial y también los almacenes SEPU permanecieron abiertos abiertos hasta 2002.

Almacenes SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos). Almazán1937. Archivos Estatales

En la actualidad, el edificio de Gran Vía 32 acoge diversos grupos empresariales, siendo uno de ellos una tienda de ropa low cost que se instaló hace algunos años y que previamente acometió en el inmueble una reforma integral que le devolvía parte de la distribución original incluyendo su increíble techo acristalado.

Foto propia
Imagen cedida por Drago Capital
Sin más, se despide atentamente

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