El sereno que rondó por Arganzuela durante casi 20 años: Paulino Fernández López

Aunque serenos hubo en prácticamente todas las capitales de provincia españolas, y en algunas partes de Sudamérica, fue en Madrid donde más fama tuvieron e incluso llegaron hasta la gran pantalla encarnando a personajes secundarios y protagonistas en las películas rodadas en la ciudad durante los años 40, 50 y 60.

Así podemos recordar al sereno rondando por ese Madrid de principios del siglo XX tan bien retratado en la serie ‘La forja de un rebelde’, o al sereno Blas con su farolillo en ‘Mi calle’ de Edgar Neville’ o quizás el sereno más famoso de la gran pantalla interpretado por Fernando Fernán Gómez en El Guardían del Paraíso’.

El sereno que aparece en la película ‘La torre de los siete jorobados’ de Edgar Neville. Fotografía de https://ellaberintomagico.wordpress.com/category/edgar-neville/

Hoy en día los serenos ya no ejercen como tal, muchos de ellos a finales de los 70 se integraron en la plantilla de la Policía Municipal comenzando a cobrar un sueldo fijo a cargo del erario público y recibiendo la denominación de Vigilantes Nocturnos.

A pesar de la suculenta oferta, hubo algunos serenos que prefirieron seguir ejerciendo como tal, pero llegados los años 80 la droga y los porteros automáticos acabaron con su profesión. Sin embargo queda en la memoria colectiva de los madrileños muchos recuerdos relacionados con los serenos de su calle, recuerdan sus nombres, conversaciones con ellos y alguna que otra bronca por alterar la serenidad nocturna.

Fondo: Alfonso Archivo A.G.A. Signatura: 004330. Fuente: Facebook Historias Matritenses

Fueron muchos los serenos que trabajaron en las calles de Madrid, algunos como Paulino Fernández López recuerdan con cariño la que fue su profesión durante 19 años 11 meses y 17 días. Afincado en Talavera de la Reina junto a su familia Paulino nos relata con todo lujo de detalles y con mucha emoción algunas de sus vivencias como sereno de Arganzuela.

<em>La Fábrica de Gas o Gasómetro en 1960. Fuente: Historias Matritenses</em>
La Fábrica de Gas o Gasómetro en 1960. Fuente: Historias Matritenses

-De Parada la Vieja, en Cangas de Narcea, hasta Madrid para trabajar como sereno

Uno de los aspectos que más llaman la atención sobre los serenos es que la mayor parte de ellos provenían de Galicia y del pueblo asturiano Cangas de Narcea. En el caso de Paulino la tradición se cumple y es que este sereno era oriundo de la aldea Parada la Vieja de Cangas de Narcea.

Cangas del Narcea. Foto: Turismo Asturias

Hoy en día Paulino, que está a punto de cumplir 60 años de casado y vive feliz en Talavera de la Reina donde se ocupa del cuidado de su mujer, se sigue emocionando cuando le hablan de su Madrid y de su aldea de Asturias. Me cuenta su hija Olga que su padre siempre afirma rotundamente emocionado: “Madrid es Madrid”

<em>Paulino Fernández López en la actualidad. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog.</em>
Paulino Fernández López en la actualidad. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog.

Para conocer los pormenores de la profesión que Paulino ejerció ejemplarmente durante casi 20 años hemos de retroceder en el tiempo y detenernos en el 6 de julio de 1956. Aquel día este asturiano afincado en Lavapiés se convertía en Sereno de Comercio y Vecindad con número 1114 sustituyendo al anterior sereno Florentino Menéndez Fernández y obteniendo el título de sereno que podemos ver a continuación:

Título de Sereno de Comercio y Vecindad del distrito de Arganzuela a favor de Paulino Fernández López. Foto cedida por la familia de Paulino

– ¿Cómo se accedía al cuerpo de serenos en los años 50?

En la época en la que Paulino accedió al cuerpo de Serenos era común el traspaso de las plazas a cambio de cierta cantidad monetaria. Como es natural no valía lo mismo una plaza de sereno en un barrio rico como puede ser el de Salamanca que en otro de carácter más obrero como en el que trabajó Paulino.

Un primo mío lejano que era sereno en la Avenida del General Perón pagó 500,000 pst por su plaza, pero según me contaba ganaba 20.000 pesetas todas las noches. Yo pagué 150.000 pesetas”

Estación de Peñuelas en 1948. Foto del Archivo Regional CAM. ES 28079 ARCM GRPI0001_000028

Aunque su demarcación fuese un barrio obrero, Paulino sabía ganarse muy bien su jornal y recuerda que las noches en las que en el Campo del Gas se organizaban combates de lucha libre y de boxeo, él se sacaba muy buenas propinas debido a la gran afluencia de público.

El Campo del Gas se encontraba entre las calles del Gasómetro, Las Américas, ronda de Toledo y paseo de las Acacias. Fuente: Tuche.es

– Su primera ronda en Arganzuela

Paulino cuenta con una memoria envidiable y recuerda como si fuese hoy mismo su primera ronda como sereno. Recuerda que iba cohibido completamente pero supo caer muy bien el barrio siendo agradable y sencillo para el público.

Tengo muy buenos recuerdos de esa época. Como era joven lo pasaba muy bien porque vine de una aldea y Madrid me gustó mucho”

A cada sereno le correspondía “rondar” una zona concreta, en el caso de Paulino su demarcación se extendía desde las vías del Ferrocarril hasta el Paseo de Santa Mª de la Cabeza, Calle Labrador, Peñuelas y Arquitectura. Inicialmente tenía un compañero pero cuando pasaron 13 años, éste se marchó y Paulino quedó solo.

Caracterizaba a esta demarcación su carácter industrial con edificios neomudéjares edificados a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Plano de la zona de demarcación asignada a Paulino. Mapa editado por el Banco Hispano Americano en 1950. Plano cedido por Mercedes Gómez, autora del blog Arte en Madrid

Como podrán imaginarse al ser la máxima autoridad los serenos eran temidos pero también eran muy queridos entre sus vecinos llegando a convertirse en los confidentes de muchos: “Había mujeres que me contaban las cosas del marido y maridos que me contaban problemas con sus mujeres. Alguna vez tuve que intervenir en los matrimonios al producirse discusiones, y siempre supe intervenir con buenas palabras”

Sereno en la esquina de las calles Sacramento y Rollo en 1950. Foto del Archivo Regional de la CAM

Sereno de noche y subalterno de Correos de día

La vida de los serenos no era nada fácil, pasaban frío en invierno y calor en verano, rondaban en soledad y se enfrentaban a los maleantes del barrio ¿creen que estaban bien pagados? La respuesta es NO ya que el salario de los serenos dependía de las propinas que sus vecinos les daban.

Fotografía de la Fábrica de Patatas Fritas de la calle Dos de Mayo. Esta foto fue tomada en el año 2004 por Mercedes Gómez, autora del Blog Arte en Madrid.

Debido a esta situación el protagonista de este relato compaginaba su trabajo de sereno, primero friendo patatas durante 4 años en la fábrica de patatas fritas de la calle del Dos de Mayo, y después como subalterno en Correos. Ambos trabajos le proporcionaba un salario fijo.

Otros compañeros suyos, serenos de profesión, tenían también dos empleos siendo el más común el de descargadores de fruta, verdura o pescado en el Mercado central de Verduras de Legazpi.

Antiguo mercado de frutas y verduras de Legazpi. Año 1960. Foto del Archivo Regional de la CAM.

En Navidades para complementar su salario, los serenos, lecheros, carteros o modistas pedían el aguinaldo a sus vecinos y a cambio les entregaban unas felicitaciones que compraban en las imprentas.

Cuando a finales de los años 70 el Ayuntamiento de Madrid ofreció a los serenos formar parte de la plantilla de la Policía Municipal, Paulino y otros muchos no lo dudaron en ningún momento. Ahora ya contarían con un salario fijo y su situación laboral mejoraría.

Ha habido serenos que han vivido muy bien y que se hicieron ricos porque entonces en la calle había buenas propinas. Aunque fueron tiempos muy malos en los que estuve yo, solía traer cerca de las 100 pesetas al día a casa”

-Trabajar de noche y sin días libres

Paulino y el resto de sus compañeros los serenos comenzaban a trabajar a las 22:30 en invierno, y a las 23:00 horas en verano,  siendo su jornada laboral de 8 horas. Durante su jornada laboral, solían tomarse algo en los bares de su demarcación y tenían mucho trabajo porque la gente salía mucho

La gente iba mucho al cine y volvía a la 1:00 a.m aunque fuese entre diario. Estábamos preparados para abrir a todo aquel que daba palmas”

Sobre su uniforme Paulino recuerda que los serenos iban muy bien vestidos y que estaban muy guapos con él. Me cuenta que la uniformidad variaba dependiendo de la estación del año estando compuesto el del invierno por un capote gris parecido al de la guardia gubernativa del momento y por un guardapolvo en verano.

Placa de sereno de vecindad 1528 del Museo de la Polícia Municipal. Fuente: http://coleccindemedallas-serteco.blogspot.com.es

Llevaban gorra con su número de sereno, silbato y chuzo. En estos momentos no llevaban farolillo y una cosa deja clara “no es cierto lo del dicho, a los serenos se nos tomaba muy en serio”

<em>Toma de posesión de la plaza de sereno por Paulino Fernández López. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog</em>
Toma de posesión de la plaza de sereno por Paulino Fernández López. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog

Una o dos veces al año celebraban una junta general en el Teatro Barceló y ese al ser un día de gala para ellos, lucían su mejor traje. A esta junta asistía también la Polícia Nacional, entonces Policía Armada, como escolta.

Era un día de gala, íbamos todos con el mejor traje”

En cuanto a los días libres, no tenían. Si un sereno se ponía enfermo mandaban a un suplente, que pertenecía al cuerpo de suplentes, para sustituirle en su demarcación. El propio Paulino fue durante 5 meses suplente de sereno.

<em>Título de Suplente de Sereno del distrito de Arganzuela a favor de Don Paulino Fernández López. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog.</em>
Título de Suplente de Sereno del distrito de Arganzuela a favor de Don Paulino Fernández López. Foto cedida por la familia de Paulino para este blog.

Y hasta aquí la historia de este sereno que rondó por la Arganzuela durante casi 20 años y que sigue siendo un enamorado de Madrid a pesar de vivir ahora fuera de ella.

<em>Fotograma de la película 'El Guardián del Paraíso'</em>
Fotograma de la película ‘El Guardián del Paraíso’

Agradecimientos:

Quisiera en primer lugar agradecer a Olga Fernández Feito hija del sereno protagonista de este reportaje Paulino Fernández López su inestimable ayuda. Sin ella no habría sido posible.

En segundo lugar me gustaría agradecer al grupo de Facebook Historias Matritenses su labor puesto que sin él no hubiese conocido a Olga y por ende a Paulino.

Para aquellos que estén interesados en la historia de los serenos, les recomiendo la lectura del libro ‘Las doce en punto y todo sereno’ de Antonio Gómez Montejano editado por La librería y este mismo blog desde el que seguiré recopilando historias de serenos. 

Sin más, se despide atentamente

15 COMENTARIOS

  1. Me ha gustado mucho conocer la historia de este sereno. No tenía ni idea de que las plazas se traspasaban ¡Enhorabuena por el post!

    Candela

  2. Felicito desde aquí a Paulino y a todos los serenos. Son recuerdos muy queridos de mi niñez. Gracias asimismo y felicitaciones a todos los que hacen posible que conozcamos tantas historias de nuestro Madrid.

  3. Me he encantado leer esta historia del sereno de Arganzuela. Me ha traido recuerdos de mi niñez y de mi madurez. Yo nací en la Plaza de Antonio Zozaya ( jejejejeje muchos no la conocerán por este nombre). Y el recuerdo del sereno lo tengo grabado desde que tengo uso de razón. En mi casa vivía un tío abuelo mío que llegaba a altas horas de la madrugada… algunas veces, un tanto perjudicado. Oía las palmas y la voz del sereno que me despertaban y sabía que llegaba mi tío. Como no recoprdar la fábrica del Gas con su sirena que me despertaba por las mañanas. O los combates de lucha libre en el Campo del Gas entre Catarecha, el Marqués (con su inefable peine atusándose el tupé), y ¿como no? Al Santo el gran mexicano encapuchado y al que nunca supimos quien se escondía tras esa máscara plateada. Las estaciones de tren: la de Peñuelas, Atocha, Delicias y la de las Pulgas. ¡Extraordinario artículo! Y Felicidades a todos los serenos de Madrid y a Paulino especialmente que me han traído tan bonitos recuerdos. Y a seguir con estas historias. los castizos de siemopre, lo agradecemos y los nuevos les servirá para querer más a Madrid.

  4. Hola Sonia, gracias a ti a Paulino y a Olga por esta fantástica entrada a tu bolg.
    Maravillosas casualidades de las redes que ponen en contacto a personas que nos cuentan la historia de primera mano.
    Un placer tenerte como miembro entre los matritenses, gracias.
    Mi querido sereno nos leemos por las redes, un beso.
    Malele

  5. Maravillada con este post, muchísimas gracias D.Sereno! En mi caso, no tuve la suerte de conocer a los serenos durante sus rondas nocturnas, pero no solo he aprendido de su trabajo, sino que me he imaginado en el medio de las historias que contaba Paulino.
    Estoy deseando leer las nuevas historias de serenos que tenga por contar. Mientras tanto, descuide que me haré con un ejemplar del libro que nos recomienda y echaré un vistazo por las páginas que nombra 🙂
    Un abrazo!

  6. Estimada amiga! Gracias por el comentario. Me alegra que a través de este pequeño artículo haya conocido un poco más sobre la vida de los serenos. Un abrazo

  7. Hola Manuel! Gracias por compartir tus recuerdos conmigo. Yo no sabía lo de los combates en el CAmpo de Gas, ha sido Paulino quién a través de su relato me ha dado a conocer la historia 🙂 Un saludo y ¡seguiremos!

  8. Muy interesante el artículo, mi abuelo fue sereno, procedía de Asturias y llegó a Madrid a principios de los años cincuenta, falleció hacia el año 1975, si no recuerdo mal, víctima de los golpes que recibió en un atraco, desempeñando su labor. Rondaba por la zona de Oporto en Carabanchel, unos individuos en un coche le preguntaron una dirección y en su afán por ayudarles, subió al vehículo, le golpearon en la cabeza y le arrebataron el manojo de llaves, al menos eso nos contaron. Yo no tengo recuerdos de verles en la calle, nací en 1969 y en la zona donde vivía las construcciones eran nuevas en su mayoría e incorporaban el portero automático, tampoco sabía que se «traspasaban» las plazas. Un saludo y gracias por el artículo.

  9. Hola Javi,
    Lamento mucho lo que le sucedió a tu abuelo, gracias por contarmelo.No en todos los barrios había serenos, en el mío por ejemplo (moratalaz) como se comenzó a edificar en 1959 tampoco rondaron sus calles. Me alegra que hayas aprendido algo sobre los serenos que no sabías. Un saludo

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