La obra invitada: ‘La Virgen con el Niño y ángeles’, Jean Fouquet

Museo del Prado. Sala 57 A
Hasta el 25 de mayo. Gratuita para visitantes del Museo del Prado
Visitas comentadas: de lunes a jueves a las 11.30 y 17.30 h.

6eae7d2e0fUna de las actividades que se desarrollan dentro del Área de Educación del Museo del Prado, es la actividad conocida como ‘La Obra Invitada’. Patrocinada por los Amigos del Museo del Prado, permite exhibir por un tiempo limitado una pieza única procedente de la colección de una prestigiosa institución.
La obra invitada que se exhibe actualmente en la sala 57 A del Museo del Prado, es una de las obras maestras del gótico francés. Un óleo sobre lienzo titulado ‘La Virgen con el Niño y ángeles’ y que procede de la colección permanente del Museo de Bellas Artes Amberes.

Esta pieza fue pintada por el miniaturista francés más destacado del siglo XV, Jean Fouquet. En concreto, esta tabla es la parte derecha del conocido Díptico de Melun’, un díptico sorprendente encargado por Étienne de Chevalier, tesorero del rey Carlos VII y que estaba destinado a formar parte de su sepulcro en la Catedral de su villa natal, Melun.

El ‘Díptico de Melun’ era una obra devocional, formada por un lado por la tabla que hasta el 25 de mayo acoge el Museo del Prado y que representa a una Virgen de la leche y, por otra en la que aparece representado el comitente de la obra, Etienne de Chevalier, junto a su santo patrón, San Esteban, y que se conserva en la actualidad en Gemäldegalerie de Berlín. Cada una de las tablas que componen la obra son totalmente diferentes ya que esa fue la intención del pintor. En una quería representar el espacio terrenal siguiendo los modelos del arte italiano del Quatroccento y en otra la celestial, con la Virgen, el Niño y los ángeles.

Esta virgen de Jean Fouquet, no es una obra tradicional y común; es una virgen con el niño muy especial. Ella es hermosa, delicada y perfecta (encarna el ideal de belleza de la época: senos redondos, cintura estrecha, rostro sin cejas y frente despejada). Es una obra “surrealista”, si os situáis frente a ella e intentáis descifrar su postura, no lo vais a lograr, es una postura innatural, hecha adrede, el pintor dominaba a la perfección el dibujo, la línea y la perspectiva, así que esa postura no es un fallo del autor.
Se evidencian todas las influencias que recogió Jean Fouquet en su estilo. La composición nos remite al arte flamenco y al Quattrocento , el detalle de los ropajes, materiales, joyas y los efectos de luz son propios del arte flamenco y la construcción geométrica del espacio y formas nos habla de las obras de Paolo Uccello y Piero della Francesca.

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Te invito a que te acerques al Museo del Prado y visites su colección permanente. Si por casualidad estás en el Museo a eso de las 11.30 y 17.30, pásate por la sala 57A porque asistirás a la explicación horas (solo de lunes a jueves) de la obra de manera totalmente gratuita.

Sin más, se despide atentamente

 

firma sereno

 

 

 

 

Sin más, se despide atentamente

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