Curiosidades del Museo Nacional del Prado que no sabías

Es una de las pinacotecas más importantes del mundo, en sus salas se atesoran auténticas obras maestras del arte como Las Meninas, de Velázquez, El Jardín de las Delicias de, El Bosco, el Descendimiento de, Van Der Weyden o El caballero con la mano en el pecho de, El Greco. Pero el Museo del Prado no solo cuenta en su haber con lienzos, su colección es también muy rica en escultura, dibujos, estampas, artes decorativas y fondos bibliográficos. 

Durante sus casi 200 años de vida, el Museo Nacional del Prado ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos y cambios sociales acaecidos en nuestro país.  Hoy en día el museo es una institución viva que busca cada día atraer cada día a más  público a sus salas, pero ¿crees que lo sabes todo del Museo del Prado?, te propongo descubrir o redescubrir algunas facetas de museo, que quizás no conozcas ¡Buena lectura!

El público contempla La rendición de Breda, tras la reapertura del Prado tras la guerra civil.6 julio 1939.(Vidal).
El público contempla La rendición de Breda, tras la reapertura del Prado tras la guerra civil.6 julio 1939.(Vidal). Foto tomada del foro Urbanity
1. El origen del museo, el Museo Josefino

El actual Museo Nacional del Prado, tuvo un antecedente, un proyecto frustrado cuyo principal valedor fue Jose I de Bonaparte, de ahí que su nombre fuese el de Museo Josefino.  Este proyecto museístico nació mediante decreto fundacional del 20 de diciembre de 1809, y consistía en un museo que según se recogía en uno de los artículos del decreto, se ubicaría en Madrid y en el que se expondría una selección de las obras más representativas de las escuelas pictóricas españolas procedentes de los conventos que habían sido enajenados en agosto del mismo año y de los palacios.  El 26 de abril de 1810, La Gaceta de Madrid informaba  de la intención de José Bonaparte de crear un museo dedicado a las bellas artes.

Aunque este proyecto no se llevó a cabo a consecuencia del abandono de nuestro país por parte de las tropas francesas al término de la  Guerra de Indepencia, el proyecto fue muy importante al menos a nivel simbólico ya que reflejaba que la doctrina revolucionaria francesa que había inspirado la creación de los primeros museos públicos, se había asentado en nuestro país. En el preámbulo del decreto podía leerse: 

Decreto Museo Josefino- Preambulo

2. Inauguración del Museo Real de Pinturas, hoy Museo Nacional del Prado.

Corría el año 1814, cuando el rey Fernando VII manifestaba documentalmente la creación de un museo. Cinco años más tarde, se inauguraba el Museo Real de Pinturas y Esculturas. Cuentan las crónicas que se tardó más en escoger la ubicación del museo que en llevar a cabo las obras de remodelación y adecentamiento, que financió el propio monarca.

Sea como fuere, aquel verano de 1819, en el edificio creado por Villanueva para albergar el Gabinete de Ciencias Naturales, 311 obras de la colección de pintura de la escuela española del monarca Fernando VII colgaban de las paredes de la rotonda y galería norte del museo.  Para la inauguración se esperó hasta el 19 de noviembre, por aguardar a los esponsales de Fernando VII con su tercera esposa, María Josefa Amalia de Sajonia que tuvo lugar el 20 de octubre de 1819 en el Palacio Real de Madrid.

Museo del Prado 1864
Muriel, Auguste – Dibujos, grabados y fotografías – 1864. Biblioteca Nacional de España
3. Acceso bastante restringido

Cuando se inauguró el museo en 1819, el acceso al mismo estaba bastante restringido. Aunque la creación del museo, sustentado en las colecciones privadas de un monarca, recogiese los ideales revolucionarios e ilustrados surgidos en Francia en 1789 y propagados en nuestro país por las tropas napoleónicas, aún no era un museo totalmente accesible a todo el público. Primeramente se visitaba únicamente un día a la semana, los miércoles desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, y se abría tan solo a quien presentaba una autorización o recomendación de alguna personalidad de la corte.

Vista de la rotonda del Real Museo
Vista de la rotonda del Real Museo. Andreas PIC DE LEOPOLD, Fernando BRAMBILA, José de MADRAZO y AGUDO. 1833
4. María Isabel de Braganza, la impulsora del proyecto

María Isabel de Braganza, segunda esposa de Fernando VII, fue una gran aficionada a las artes y fue la impulsora del proyecto del Museo Nacional del Prado en su actual ubicación, el edificio Villanueva.

La reina, que fallecía el 21 de diciembre de 1818 a la edad de 21 años en el que fuese un parto laborioso, no llegó a ver abierto el Real Museo de Pinturas, empresaen cuya creación se había involucrado. El pintor Bernardo López Piquer quiso subrayar la faceta de esta reina como impulsora de esta pinacoteca realizando un retrato póstumo de la reina, representándola de cuerpo entero apoyando una mano sobre los planos del museo y señalando con la otra el edificio de Villanueva.

María Isabel de Braganza, reina de España, como fundadora del Museo del Prado
María Isabel de Braganza, reina de España, como fundadora del Museo del Prado por López Piquer (1829). Museo Nacional del Prado
5. Artistas e historiadores del arte como directores del museo

Durante los primeros años de andadura de la institución, el cargo de director fue sustentado por diferentes miembros destacados de la nobleza española vinculados al servicio palaciego. Tras la muerte del monarca Fernando VII, esto cambiaría pasando a sustentar el cargo de director miembros de la nobleza, artistas e historiadores del arte.

Dentro del apartado artistas que fueron directores del Museo del Prado destacan nombres como el Pedro de Madrazo que estuvo 20 años al frente de la Institución, su hijo José de Madrazo, Antonio Gisbert o incluso Pablo Ruiz Picasso.

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Vista de la fachada sur del Museo del Prado desde el interior del Jardín Botánico, óleo sobre lienzo, 43 x 51 cm, Madrid, Museo del Prado.
6. Picasso, director del museo

El 19 de septiembre de 1936 Pablo Ruiz Picasso, que en su primer viaje a Madrid de niño había visitado el museo quedándose maravillado por  la obra de Velázquez, era nombrado director del Museo del Prado por el Gobierno de Azaña. Lo cierto es que aunque Picasso fuese nombrado director, éste nunca llegó a ejercer su cargo quedando su cargo en algo nominal.

El porqué de que Picasso no llegase nunca  a ejercer su cargo, está en la historia de España del momento y  el ambiente belicista que se respiraba. Poco después de ser nombrado director, las obras del museo tuvieron que ser trasladas para salvarlas de los bombardeos de noviembre de 1936 y Picasso nunca regresaría a España.  

Picasso pintando

7. Las fotos de Laurent

Uno de los testimonios gráficos de más valor para conocer como era el Museo del Prado a inicios del siglo XIX, son las fotografías que el fotógrafo francés  Jean Laurent, asentado en Madrid por aquella época, realizó del Museo entre los años 1864 y 1870.

J. Laurent y Cia. Vista de la Sala de la Reina Isabel, del Museo del Prado, Museo Nacional del Prado
J. Laurent y Cia. Vista de la Sala de la Reina Isabel, del Museo del Prado, Museo Nacional del Prado
8. Las pinturas negras de Goya, de la Quinta del Sordo al Museo del Prado

Una de las salas que más sobrecogen al visitante del Museo del Prado es la que se dedica a las Pinturas Negras que Goya realizase para su domicilio madrileño a orillas del Manzanares, conocido como  ‘La Quinta del Sordo’.

Estas pinturas, catorce en total, decoraban las paredes de dos de las habitaciones de la Quinta del Sordo y fueron fotografiadas in situ por el fotógrafo Laurent en 1873.   Aunque la Quinta del Sordo fuese derribada entorno a 1909, las pinturas fueron  trasladadas a lienzo por Salvador Martínez Cubells, restaurador del Museo del Prado, en el año 1874 para ser presentadas en París por encargo del barón Frédéric Émile d’Erlanger, su propietario.  Fue precisamente este barón quien las donó al Estado en 1881, asignándolas éste al Museo del Prado, donde se conservan actualmente.

Pinturas Negras- La Quinta del Sordo
Pintura mural La romería de San Isidro en la Quinta de Goya, en el año 1874. Fotografía de J. Laurent, conservada en el Archivo Ruiz Vernacci.
9. La otra Gioconda

En el año 2012, la prensa comenzaba a hacerse eco de un fantástico descubrimiento en el Museo del Prado, una copia de La Gioconda de Leonardo Da Vinci salía la luz. El hallazgo era fruto de una investigación del lienzo ‘Mona Lisa’ que la pinacoteca poseía y que se sabe colgaba en 1666 de la Galería del Mediodía del Alcázar de Madrid como ‘mujer de mano de Leonardo Abince».

Tras una investigación los expertos del Museo del Prado, descubrían que este lienzo se trataba de la copia de La Gioconda más temprana conocida hasta el momento y por lo tanto, uno de los testimonios más significativos de los procedimientos del taller de Leonardo.

Gioconda Museo del Prado

10. ¿Una campaña de promoción turística en el XVIII?

El entonces Príncipe de Asturias, Carlos IV de España,  encarga al pintor Luis Egidio de Meléndez representar los productos naturales de España en diversos lienzos para el Gabinete de Historia Natural

El pintor, entre 1759 y 1774, trabajaría en una serie de cuarenta y cuatro bodegones, de los cuales el Museo del Prado exhibe treinta y nueve, en los que se nos muestran las bondades alimentarias de nuestro país, y además incluyen utensilios de la época como las hieleras o chocolateras.  El mismo pintor denominaba a esta serie de pinturas como “un divertido gabinete con toda la especie de comestibles que el clima español produce”.

Luis Egidio de Meléndez. Bodegón con servicio de chocolate y bollos. MUSEO DEL PRADO
Luis Egidio de Meléndez. Bodegón con servicio de chocolate y bollos. Museo Nacional del Prado 
11. Las esculturas de ‘El Greco’

En 1962 el Museo del Prado recibía una donación especial y única, dos pequeñas esculturas en madera policromada que representaban a Epimeteo y a Pandora y que fueron  atribuidas a Doménikos Theotokópoulos, El Greco .

Las dos esculturas, que fueron donadas por Dolores Andrada y Pérez de Herrasti, viuda del descubridor de las esculturas, el conde de las Infantas don Joaquín Pérez del Pulgar y Campos, representan un unicum en la producción del artista por ser más desconocida su faceta como escultor.

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Epimeteo. Museo del Prado
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Pandora. Museo del Prado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12. Adán y Eva de Durero, un regalo de Cristina de Suecia

En 1507, tras haber viajado a Venecia, Alberto Durero pinta las dos tablas dedicadas a Adán y Eva que se conservan en el Museo del Prado y que se trata de la producción con más influencia italiana del artista.

No conocen los motivo que le llevaron a Durero a pintar estas dos tablas, lo que se tiene claro es que tras la muerte de su mujer, el Ayuntamiento de Núremberg las adquiere y se las ofrece al emperador Rodolfo II, gran coleccionista del artista alemán. Tras esto en 1648, cuando se produce la caída de Praga, estas dos tablas formaron parte del botín de los suecos y acabaron en manos de la reina Cristina de Suecia que se las regaló, en 1654,  al monarca español, Felipe IV.  De este modo las tablas de Durero pasaban a formar parte de la colección del monarca que se exhibía en el Real Álcazar de Madrid. 

Adan y Eva Durero
Adan y Eva, Alberto Durero. Foto: Heraldo.es
13. Un falso incendio en el Museo del Prado

El 25 de noviembre de 1891, el periodista Mariano de Cavia publicaba en el diario El Liberal  bajo el titular «La catástrofe de anoche: España está de luto. Incendio en el Museo de Pinturas» ,  una noticia relacionada con un pavoroso incendio que se había producido la noche anterior en el Museo del Prado. La noticia se difundió por todo Madrid y la gente comenzó a acercarse hasta el Museo del Prado para comprobar el desastre que había ocasionado dicho incendio.

La sorpresa de los madrileños llegó cuando al acercarse hasta el museo no vieron rastro alguno de  incendio y es que, Mariano de Cavia se había inventando la noticia para llamar la atención sobre el estado ruinoso y de abandono en el que se encontraba la institución en el XIX.

La noticia de Mariano de Cavia era falsa pero en ella se recogía un problema que había que solucionar porque en cualquier momento, podría producirse un incendio en su interior ya que los trabajadores vivían y cocinaban en los desvanes del museo. Al poco tiempo Cánovas del Castillo tomaba cartas en el asunto y aprobaba medidas para mejorar el estado del museo. 

Incendio Museo del Prado

14.  ‘La Perla’ de Rafael, adquisición en la almoneda de Carlos I de Inglaterra

Una de las colecciones de arte más importantes del siglo XVII es la que el monarca Carlos I de Inglaterra poseía. Cuando éste falleció, su colección y pertenencias salieron en venta en pública almoneda adquiriendo el embajador español Alonso de Cárdenas para Luis de Haro, marqués de Carpio y ministro principal de Felipe IV,  la obra ‘Sagrada Familia’ de Rafael.

En 1646 Luis de Haro regalaba a  Felipe IV la obra calificándola éste, según relata Antonio Ponz, como «la perla» de sus colecciones, apelativo con el que se la conocía ya en el siglo XVII.  De este modo el lienzo pasaba a formar parte de la Colección Real siendo una de las obras que José Bonaparte se llevó a Francia como botín, regresando a nuestro país  1818. 

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Sagrada Familia, llamada «La Perla». Rafael; Romano, Giulio. Museo Nacional del Prado
15. El grupo escultórico de Daoíz y Velarde 

El grupo escultórico de Daoíz y Velarde que hoy en día contemplamos en la Plaza del Dos de Mayo, justo en el lugar donde se encontraba el cuartel de Monteléon, no siempre estuvo ahí.  Su ubicación primigenia fue la Museo del Prado, quedando instalado el  grupo el 10 de octubre de 1831.

Daoiz y Velarde Museo del Prado
Grupo escultórico de Daoíz y Velarde delante del Museo del Prado. ca 1880

Con casi 200 años de historia a sus espaldas, hay otras muchas que podrían contarse como que El Guernica estuvo expuesto en el Casón del Buen Retiro, que El Milagro de el Pozo, de Alonso Cano se encontraba en el retablo de la desaparecida Iglesia Nuestra Señora de la Almudena, que en 1918 se produjo el robo de algunas piezas del llamadoTesoro del Delfin» o que durante la Guerra Civil, hubo que sacar los cuadros de Madrid y llevarlos a Ginebra. En otra ocasión les relataré estas y otras curiosidades sobre el Museo Nacional del Prado. 

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Sala del Casón del Buen Retiro con el Guernica instalado, 1981

Museo Nacional del Prado 

Paseo del Prado, s/n
Horario: Lunes a sábado de 10.00 a 20.00h. Domingos y festivos de 10.00 a 19.00h
Web: https://www.museodelprado.es/

Sin más, se despide atentamente

Elsereno

 

 

 

Sin más, se despide atentamente

8 COMENTARIOS

  1. Buenas tardes Sereno. Agradecerle este post, está lleno de datos muy interesantes y se nota q ha sido hecho con mucho esmero y después de estudio. Muchas gracias.

  2. Muy buen post y muy curioso gracias sereno, me servira de regferencia para mi proxima visita a Madrid, ciudad acogedora como pocas

  3. Me alegro mucho que te haya gustado 🙂 Aquí estaremos con los brazos abiertos para recibir a nuestros queridos visitantes 🙂

    Saludos

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